A pulmón: dos argentinos se lanzan a recorrer la Antártida y a contarlo por Internet
Tienen 33 años y hace 15 que soñaban con explorar el continente blanco. Visitarán cinco bases y publicarán la experiencia en un blog, en Facebook y en YouTube.
POLAR. Juan Kestelboin, con el equipo que le facilitó la Dirección Nacional del Antártico para soportar hasta -15°C.
“Cruzar en un proyecto independiente nuestras dos pasiones, la Antártida e Internet, es un sueño”, contó Juan Kestelboim antes de despegar.
Tenían apenas 18 años y ganas de llevarse el mundo por delante. Juan Kestelboim y Mariano Rabinstein acababan de terminar el colegio secundario cuando golpearon las puertas de la Dirección Nacional del Antártico (DNA).Querían visitar el continente blanco y estaban dispuestos a todo. Incluso, a sacarse el apéndice, como se exigía en aquel 1994. Pero a pesar del entusiasmo, la juventud les jugó en contra y no pudieron trabajar en las bases: "Nuestro perfil no encajaba con las búsquedas de ese entonces", cuenta hoy Kestelboim, abogado y especialista en desarrollos web.
Aquella negativa, no los amedrentó y las ganas de conocer la Antártida los acompañó todos estos años. Hasta que en el verano de 2008, Rabinstein se pagó un crucero por el sur. "Vi la Antártida pero desde lejos, como una postal", cuenta este ingeniero de 33 años. Sin embargo, quedó impactado por su belleza y volvió más entusiasmado que antes. Y contagió aún más a su amigo. Juntos empezaron a soñar con llegar al corazón de la Antártida y mostrarle al mundo lo que Argentina era capaz de hacer en sus 13 bases.
Así fue como en marzo del año pasado golpearon de nuevo las puertas de la DNA. Esta vez tenían 15 años más y un proyecto bien concreto: contar en Internet la campaña antártica del verano 2008-2009. Después de decenas de reuniones y meses de ajustes, el director de la entidad, Mariano Mémoli, les dio el ok. Salieron esta mañana desde El Palomar rumbo a Ushuaia donde los espera el "Canal del Beagle", un buque de la Armada cuya misión es renovar el staff de las bases y aprovisionarlas.
La idea de estos argentinos es contar su aventura a diario por Internet. Para eso, crearon el blog Antártida Abierta con fotos, videos y textos. Para la travesía, se llevan un teléfono y un módem satelital que les prestó Cancillería, dos GPS, dos laptops, dos cámaras de fotos y otras dos de video que compraron a pulmón. No son las únicas patas tecnológicas de su proyecto. Estos expedicionarios enamoraron a Google con su idea y el gigante web les diseñó un canal en YouTube que acompaña su expedición digital. El primer video producido y editado in situ mostrará el cruce desde Tierra del Fuego a la Antártida por el turbulento Pasaje de Drake, la unión entre los océanos Pacífico y Atlántico. A partir de allí, dependerán –como todo navegante- en gran parte del buen tiempo.
"Nuestra intención es mostrar la vida del sitio más inhóspito del planeta y reflejar sus maravillas naturales, compartir esta experiencia en directo a miles de personas por Internet", explica Juan. "La mayoría identifica la Antártida con la base Marambio y hay muchas más que parecen ignoradas", agrega. Por eso, su recorrido blanco incluye a las bases Orcadas, Jubany, Decepción, Teniente Cámara y Almirante Brown.
Allí, la DNA les brindará además del viaje hasta estas tierras heladas, el alojamiento, la comida y la ropa especial que necesitan para soportar temperaturas de hasta 15° bajo cero. Sus familias están preocupadas por el frío. "Como no lograron que desistiéramos, nos piden todo el tiempo que nos abriguemos", cuentan. Todos les decían que este viaje era una locura: "¿Transmitir por Internet desde la Antártida? Están locos". Y en aquel entonces aún no habían abierto su canal en Facebook. Pero fue precisamente la Web la que les abrió las puertas de la DNA.
"Siempre alentamos proyectos de divulgación. Pero lo interesante de este era la forma de contar la travesía", dice Mémoli, su titular. "La Web funciona muy bien con los jóvenes y queremos que ellos conozcan la vida en la Antártida. Es la primera vez que hay una apuesta tan fuerte a la Red", reconoce.
Volverán en marzo cuando hayan pasado entre cuatro y seis semanas. El clima será quien decida la duración del viaje. Para ese entonces, también se cumplirá un año desde que comenzaron esta travesía blanca y digital.
Fotos: antartidaabierta.com
FUENTE: http://www.clarin.com/diario/2009/02/03/um/m-01851877.htm