En La Divina Comedia, el más grande escritor en lengua italiana reveló las claves para entender la astronomía medieval, mezcla de ciencia y fantasía. Lo descubrió un astrofísico porteño.
El astrofísico Alejandro Gangui conoce el cielo tanto como el infierno. El primero gracias a su especialidad –es investigador del Conicet y del Instituto de Astronomía y Física del Espacio (UBA)– y el segundo después de haber leído, analizado e interpretado en clave cosmológica la obra del poeta italiano por excelencia, Dante Alighieri (1265-1321). “Desde su primera obra conocida, La vida nueva, a su poema épico, La Divina Comedia, tal vez el viaje de ultratumba más célebre de la literatura universal, Dante demuestra ser un gran conocedor de los movimientos del cielo, las constelaciones y la Luna, y nos hace llegar la concepción fantástico-científica del universo de la Baja Edad Media”, explica el astrofísico, de prolífica obra literaria, autor del reciente libro Poética astronómica (Fondo de Cultura Económica).
–¿Cuándo descubrió la obra de Dante?
–En 1995, cuando fui a Italia a hacer mi doctorado en modelos cosmológicos a la Escuela Internacional Superior de Estudios Avanzados, en Trieste. La frase célebre de esta institución es de Dante y dice: “Fatti non foste a vivere come bruti, ma per seguir vertute e conoscenza” (no estamos hechos para vivir como brutos sino para seguir la virtud y el conocimiento). Mis compañeros me regalaron La Divina Comedia y lo fui leyendo. Y le fui tomando el gustito. Combinaba mi adoración por la astronomía con mi fascinación con todo lo italiano.
–¿Y qué le asombró de su obra?
–Sus conocimientos astronómicos. Desde que describe su amor por Beatriz hay referencias astronómicas mezcladas con entradas místicas y numerológicas. También hay mucho de física aristotélica y astronomía ptolomeica. Se habla de epiciclos, por ejemplo. Dante menciona también la imagen que tenían de la Luna, con sus manchas e irregularidades y demuestra que era un scholar, un estudioso, tan bueno como poeta.
–¿Qué imagen tenía del universo?
–Para Dante, como para su época, la Tierra estaba en el centro del universo. Alrededor de ella giraban varios cielos astronómicos: Luna, Mercurio, Venus, Sol, Marte, Júpiter y Saturno. Después venía la esfera de las estrellas fijas con un movimiento sutil y lento, descubierto por Hiparco hacía unos siglos. Y a continuación, los cielos metafísicos y teológicos (los nueve órdenes de ángeles) hasta llegar a Dios.
–O sea, estaba embebido en la profunda religiosidad de la época.
–Así es. Además, para entonces la astrología y astronomía eran lo mismo. Dante menciona la constelación de Géminis, su signo. Igualmente, para él, la astrología debía ser condenada. Sus astrólogos contemporáneos, en el primer reino de la Comedia: el Infierno. La tradición astrológica en la Edad Media era muy pesada. Estaba todo muy mezclado. Dante menciona también la idea del libre albedrío. No le gustaba mucho la noción de predestinación.
–Lo interesante es que rescata la cosmovisión de su época, ¿no?
–Sí, hace una síntesis y muestra cómo la cosmología fue siempre un elemento clave de la cultura. Me ubiqué en esa época para ver cómo era la física y visión del mundo. Era una época en la que los viajes de exploración interoceánicos casi no existían. Dante fue un viajero en su vida y en su obra. Desciende las cavidades del infierno y se conecta con el otro hemisferio. Nos muestra cómo llegó a la isla del Purgatorio con referencias astronómicas. En los primeros cantos escala con Virgilio las terrazas mirando hacia la zona del Levante y al amanecer se sorprende de ser tocado por el Sol en su hombro izquierdo. Y eso sólo pasa en el hemisferio sur. En el hemisferio norte, cuando está amaneciendo, el Sol pasa por la derecha y no por la izquierda.
–¿Y habla de la forma de la Tierra?
–No directamente, pero entiende que es esférica. También menciona la Cruz del Sur. La fecundidad de su imaginación es increíble. Fue un gran arquitecto del cielo: había que dar cuenta de por qué los planetas se movían de determinada manera.
–¿Y se entienden todas las referencias astronómicas que hace?
–La verdad que no. Son más de cien en La Divina Comedia. Me gustaría comprender bien todos los temas de los que habla. Hay muchas cosas explícitas y otras están escondidas. Lo más interesante es que estos estudios invitan a releer un libro difícil pero fundamental.
Más info: cms.iafe.uba.ar/gangui/difusion/ch/ch104/gangui-ch104-dante.pdf